Archivos para septiembre, 2012

Siempre he pensado que el fin no justifica los medios, es algo que trato de llevar impreso en mi forma de actuar. El problema de no respetar esa norma es que se puede ir de las manos, porque ¿dónde está el límite del medio para llegar al fin? Para algunos, la forma de conseguir las cosas a costa de todo tendrá un listón muy bajo, de manera que será fácil transgredirlo, y para otros estará más alto. La subjetividad del “medio” es lo que apoya, por eso, la máxima “el fin no justifica los medios”.

Cuando despidieron a la seleccionadora de natación sincronizada, me sorprendió, porque llevaba quince años al frente del equipo, habiendo conseguido las máximas cotas del deporte español, a saber, cuatro medallas olímpicas, veintiséis mundiales y veinticinco europeas.

Siempre he pensado que el fin no justifica los medios, es algo que trato de llevar impreso en mi forma de actuar.

Ahora, catorce nadadoras ya retiradas han firmado un manifiesto en la que dan su versión del motivo oculto de este despido. Según ellas Anna Tarrés – la seleccionadora sorpresivamente despedida- era una dictadora, una tirana, que se rodeaba de perfiles grises para que no destacasen más que ella, que fulminaba a quien pudiera hacerle sombra y practicaba abusos físicos y psicológicos – entiéndase abusos deportivos – contra las niñas – no son más que niñas – de la sincronizada. Si la carta es cierta, esta señora tachaba de gordas, zorras y todo lo que se le pasase por la cabeza a voz en grito a sus pupilas. Las machacaba incansablemente sin piedad y sus métodos de motivación dejaban mucho que desear.

Un buen líder es aquel que mediante el respeto hacia sus subordinados, se gana el suyo propio, el que motiva sin descalificar, el que no necesita gritar para hacerse entender.

Ana Tarrés sabría mucho de sincronizada pero nada de psicología. El pánico y el terror que debían sentir estas chicas era de tal calibre que solamente cuando la han destituido, algunas, y además, las que no están ya en activo, se han atrevido a denunciar en un manifiesto lo que venía sucediendo hacía años.

La inconmensurable Genma Mengual ha salido a la defensa de Anna, y ahora, esto puede derivar en una guerra de declaraciones donde solamente se tienen como pruebas las palabras de unas contra las de otras.

He conocido ha algunos mediocres que utilizaban esa táctica de rodearse de personas más mediocres aún que ellos para destacar, para conservar su parcelilla de poder intacta, su reino a salvo de extraños.

Pero el peor enemigo de los mediocres es su propia mediocridad, porque les estallará en las manos en algún momento, y no se puede mantener el bluff mucho tiempo.

Un buen líder es aquel que mediante el respeto hacia sus subordinados, se gana el suyo propio, el que motiva sin descalificar, el que no necesita gritar para hacerse entender.

Los extraordinarios resultados de la sincronizada española avalan a la exseleccionadora, no obstante, intuyo que en el fondo no es más que una mediocre que ha tenido la suerte de topar con un grupo de chicas extraordinario, que han sabido adaptarse al látigo y sacar lo mejor de sí mismas a pesar de los cuestionables métodos.

Sigo pensando que el fin no justifica los medios y creo que un Oro ganado a costa de la felicidad de las deportistas pierde todo su sentido, que es premiar los valores y el espíritu deportivo, no es más que un trozo de oro sucio.

Enlaces:

 ¡Fuera del agua gorda!

Carta de denuncia pública de algunas exnadadoras

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Hace años, un amigo que vivió una temporada en Estambul me contó que estaba viendo las noticias y aparecieron unas imágenes de disturbios terribles, mi amigo se acercó a la pantalla preguntándose dónde estaría sucediendo aquello, parecía una guerra.

Se trataba de España.

Las imágenes mostraban incidentes en Euskadi y la televisión turca las emitía con todo lujo de detalle, sin ahorrarse nada. Aquella era la época gris en la que el terrorismo callejero golpeaba un día sí y otro también, y la mayoría de las cadenas de televisión españolas tenían un acuerdo tácito y nos ahorraban las escenas. Los turcos no.

Ayer se produjeron unos sucesos terribles en Madrid, porque numerosos ciudadanos decidieron manifestarse en las cercanías del Congreso de los Diputados y, en mi opinión, tras leer las noticias y ver las imágenes, la policía realizó una actuación vergonzante y desmesurada. La saña y la crueldad con la que se emplean los antidisturbios me recuerdan a los tiempos oscuros y sanguinolentos del franquismo, donde una reunión de más de tres personas era considerada un contubernio judeomasónico que atentaba contra el sanguinario régimen. Si a esto añadimos el silencio ominoso de la televisión pública – la que se paga con nuestros impuestos para que nos cuente lo que sucede – tenemos el vomitivo cóctel completo.

Quizá tve debería seguir el ejemplo de la prensa internacional de hoy, que se hace eco de los incidentes de ayer en Madrid y la mayoría de las portadas de los grandes medios de comunicación presentan imágenes escalofriantes de manifestantes sangrando o siendo golpeados por la policía.

Y aún queda el ingrediente del ataque de la derecha recalcitrante mediática que de una forma absolutamente alucinante, parece que viven en otro país, distorsionan lo sucedido para convertirlo en un ataque de las hordas rojas contra el Estado de Derecho. Los Miguel Angel Rodrígez (MAR para los amigos),los Federico Jiménez Los Santos y los Carlos Herrera hablan de “golpistas”, “izquierda radical y violenta” y destilan tanta bilis que si un día se muerden la lengua morirán envenenados. Pero, al fin y al cabo les pagan por opinar, y tienen perfecto derecho – que no estoy seguro que ellos otorguen a los demás – a hacerlo,  lo que no es de recibo es que la presidenta de una comunidad autónoma y secretaria general del partido popular tache de “golpismo” y compare la manifestación de Madrid con el veintitrés de febrero de 1981 – cuando guardiaciviles y militares armados tomaron el Congreso -. Es absolutamente patético que esta señora, con una responsabilidad de gobierno importantísima, se permita el lujo de comparar a miles de ciudadanos que ejercen su derecho a decir en la calle lo que les salga de las narices, con una intentona golpista que sacó los tanques a la calle en Valencia y estuvo a punto de dar al traste con la democracia parlamentaria. Lo más parecido que he visto en las imágenes a un grupo de militares apuntando a unos parlamentarios en el 81, ha sido a unos policías golpeando como animales rabiosos a gente desarmada.

Estoy muy cabreado, indignado, enfadado y asombrado, porque es que no doy crédito a que los mismos que acusan al pasado gobierno de la crisis – que recordemos es mundial – nos tachen de vándalos por ser de izquierdas. Y se marcan frases tan ingeniosas como “los que cuentan son los que no han ido a Madrid a manifestarse” ¿Esto quiere decir que aplicarán la misma regla al resultado electoral y tendrán en cuenta solamente a los millones de españoles que no les votamos?

En este maremágnum de oscurantismo, al menos hay gente que trata de hacer lo correcto, aunque se juegue – literalmente – la cabeza, como un camarero que impidió a los antidisturbios la entrada en su bar, donde se refugiaron decenas de personas.

Cuando salgamos de esta será por gente comprometida que se enfrenta a su miedo para echarles arrestos al tema, no por los señores trajeados, con sus dietas y sus complementos salariales, que se sientan en su escaño a dormitar mientras la gente lo pasa mal.

En fin, ¿no queríais PP? pues ahí tenéis dos tazas.

Enlace: El camarero que se enfrentó a policías en el 25S

El estado de felicidad al que el nacimiento de mi hija me ha instalado consigue que asista con una sonrisa a todo el desaguisado que me rodea. Me siento inmune a la crisis, a los Rubalcaba y Rajoy, a los independentistas, a los españolistas, a las Aguirres de espantada, a los Carrillo fallecidos… Podría enumerar cientos de sucesos de actualidad que me aburren, me hastían, y no me importan.

No obstante, a veces, suceden cosas llamativas, que hacen que aparte la mirada enamorada de mi pequeña y observe incrédulo el titular o la foto. En este caso he tenido que pestañear un par de veces porque no podía entender lo que estaba viendo. Una foto de grupo, de mala calidad, donde aparecen una veintena de adultos disfrazados de romanos. Leyendo un poco más allá del llamativo titular, comprendo que lo llamativo no es el titular, sino el contenido.

La financiación de los partidos políticos en Italia – país en el punto de mira de la quiebra técnica y el caos – es una maraña opaca que cuesta 36 millones de euros al año, y por lo que parece, se gasta con alegría en fiestas, grises asesores externos, en secretarios – la secretaría personal de la presidenta de la región del Lacio la componen 189 personas – , o en fotógrafos – 75.000 de euros al año gastó esta señora del partido de Berlusconi -.

El tema me alucina e indigna por igual, por diversos motivos; por la desfachatez con las que estos representantes del pueblo, estos gestores del dinero – no lo olvidemos – que les hemos entregado nosotros junto a la capacidad de su gestión, se presentan ante las cámaras y admiten con la cara más dura que el cemento armado, incluso indignados, el delito.

La justicia, además, ayuda a que merezca la pena robar a manos llenas y casi sin esconderse; ahora acaba de salir de la cárcel, tras cumplir la durísima condena de tres meses de prisión, un extesorero acusado de apropiarse de 25 millones de euros – se me queda una cara de gilipollas al leer esto, que no puedo ni describirla – que pasa a arresto domiciliario. Este arresto consiste en alojarse en un monasterio y ayudar en la cocina – que tengan cuidado los monjes con la cubertería, que este ladrón se la birla en un plisplás -. De risa sino fuera irritante.

Lo más triste es que esto no ha salido a la luz porque se haya investigado – todos los partidos italianos se opusieron a la reforma del control de sus cuentas – sino porque alguien despechado – tal vez no fue invitado a la última orgía con jovencitas organizada por Berlusconi – ha tirado de la túnica – dada la fiesta de la foto, creo que es el término más apropiado, aunque también vale “sacar mierda” -.

Quiero ser optimista y creer que hay políticos honrados, y que estas actitudes indescriptibles son la excepción, que cuando una persona funda o se afilia a un partido lo hace porque realmente quiere realizar un servicio público, porque considera vocacional hacerlo.

No sé si son mayoría, pero deberíamos tratar de extirparlos de la clase política como un mal tumor, porque las encuestan de desafección de la política de la gente arrojan datos devastadores, y queramos o no, los políticos son necesarios y nuestra participación en su elección es fundamental.

 Así, a lo mejor, la próxima vez que se monten una fiesta romana, lo harán con su dinero y no con el nuestro.

Enlace: Vida loca a costa del erario italiano

La Luna Azul

Publicado: 7 septiembre, 2012 en opinión, Personal
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Cuando un mes tiene dos lunas llenas, a la segunda se le denomina luna azul, este curioso fenómeno sucede aproximadamente cada tres años. La última luna azul se asomó el Viernes pasado, 31 de Agosto.

Aquella noche la luna estaba espléndida, hermosa, bella y mágica. Antes, la mañana en Sevilla había amanecido luminosa, con el cielo de un azul limpio, de paisaje de foto. Por la tarde, el calor incitaba a las cigarras para que insistieran en su cantar, y el sol caía a plomo sobre los pocos paseantes que se aventuraban a asomarse a la calle.

Aquel fue el día en el que mi hija Susana decidió nacer, a las 19:23 de la tarde, en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Mi preciosa lunita azul es muy pequeñita, sietemesina, pues se empeñó en conocer el mundo antes de tiempo, sin embargo es fuerte, tiene una gran vitalidad y lucha como una jabata para seguir adelante.

Cuando la vida se presenta así, y repentinamente tu existencia se da la vuelta como si fuera un calcetín; cuando te asomas al abismo cruel y todo el sentido de tu universo pende de un hilo, tienes dos opciones: rendirte y dejar que la oscuridad se te lleve, o apretar los dientes y mirar hacia adelante.

Hemos tenido la inmensa suerte de que todas las piezas encajaran milimétricamente y mi hija se encuentre sana y salva, pequeña, pero fuerte y con todas las posibilidades por delante. La suerte nos acompañó al ser atendidos en uno de los mejores hospitales de España, por un grupo de profesionales maravillosos, profesional y personalmente. La atención que hemos recibido ha sido exquisita, la ternura y el cuidado con el que mi mujer ha sido tratada, digna de ser elogiada. Los medios, impresionantes – imagino que la incubadora “nave espacial” en la que mi pequeña duerme cada día tendrá un coste de decenas de miles de euros – , y la organización, extraordinaria.

Cada día que paso junto a mi hija, conozco las historias de otros padres que como yo, aún están con el corazón en un puño, impotentes y angustiados al ver a sus hijos en peligro, y no puedo más que dar las gracias a todos y cada uno de los enfermeros, auxiliares y médicos que están pendientes de que todo marche bien.

Estos días estoy prácticamente desconectado de la actualidad, pero me llegan ecos de más recortes en sanidad, de pruebas y tratamientos que dejará de cubrir la seguridad social. Entiendo que en tiempos de crisis haya que recortar – independientemente de que el motivo sea recoger los lodos de los polvos que sembraron los pésimos gestores de antaño, de uno y otro color, me da exactamente igual – pero no concibo que se plantee recortar en sanidad, en la salud de las personas.

¿Qué pretenden? ¿Una clase media baja enferma y desasistida, además de inculta?

Junto a mi hija duerme inquieta una bebé marroquí, hermosa, grande y preciosa, mañana tiene que ser operada de una grave dolencia cardiaca, y ruego porque todo salga bien.

¿Será esto posible en la España que nos están “decostruyendo”, cual plato de Ferrán Adriá?

Solo puedo suspirar, alegrarme de mi suerte, y saludar alborozado a la luna azul, que el Viernes pasado nos iluminó a todos; a listos, tontos, pobres y ricos.