Posts etiquetados ‘Andres cortes’

Isaac Newton fue diputado en el Parlamento de Inglaterra y solamente intervino una vez. Se levantó bajo la mirada atenta y el silencio expectante de los demás miembros, ansiosos por escuchar las primeras – y a la postre, únicas – palabras del genio. Newton se aclaró la garganta y dijo: “Perdón, ¿podría alguien cerrar aquella ventana? Hay corriente de aire y se me puede caer la peluca”.

Esta anécdota es real y quizá represente otro de los grandes descubrimientos de Sir Newton: no merece la pena abrir la boca si no se tiene nada que decir.

Si la mayoría de nosotros aplicáramos esta máxima, estoy convencido de que el mundo sería un lugar mejor – o como mínimo menos ruidoso – . Claro que, por ejemplo, inventos como twitter perderían un poco de su esencia, porque es imposible decir o tuitear frases durante todo el día sin caer en alguna imbecilidad o banalidad – y que conste que soy un activo tuitero – . A la máxima newtoniana podría añadirse la frase de Mark Twain: “Es mejor permanecer callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.”, cosa que algunos se empeñan – o nos empeñamos – en hacer constantemente – despejar las dudas sobre su imbecilidad, me refiero -. Ni que decir tiene que defiendo la libertad de expresión y la oratoria a capa y espada, pero es como cualquier actividad del ser humano, en exceso deja de ser útil y se convierte en una molestia.

El caso de un blog o página web es similar, cuando te comprometes a contar algo casi a diario, es difícil salvar todos los textos, estoy seguro de que mis lectores habrán detectado más de una estupidez vertida en esta página – y las que quedan – .

La prudencia y el silencio hoy día no se valoran, al contrario, parecen ser considerados defectos más que virtudes, es usual – está incluso bien visto – desnudarse mediáticamente –  a veces incluso literalmente – contando intimidades, mostrando imágenes familiares o personales. Pero yo me pregunto ¿es necesario que yo me entere de que mi vecino se comió un estofado en cierto mesón de la sierra y le sentó fatal y estuvo todo el día a base de manzanilla y almax? ¿Me aporta algo? ¿No sería incluso beneficioso para mí llegar a viejo sin saber que mi prima la del pueblo perdió su virginidad a los dieciséis en un Toyota Corolla?

Últimamente hay imaginativas campañas publicitarias para prevenir la falta de precaución – sobre todo por parte de los más jóvenes – a la hora de facilitar teléfonos, datos, información o cualquier otra cosa que consideren mostrable en las redes sociales. Aunque a veces no hay que asociar la falta de cuidado solamente a los jóvenes, me viene a la memoria la anécdota de la mujer del flamante nuevo máximo responsable del servicio secreto inglés – el MI6 – que ni corta ni perezosa publicó orgullosísima el nuevo puesto de su marido, junto a sus fotos en bañador, su dirección, los nombres  de sus hijos, los datos de sus amigos e incluso una extraña historia con nazis de por medio. Toda una demostración de que la discreción de Newton no le venía por nacionalidad – también hay ingleses bocazas- .

En resumidas cuentas el exceso de verborrea suele implicar un problema, así que no nos compliquemos hablando más de la cuenta, pero tampoco nos callemos como estatuas ante lo que sucede delante de nuestras narices, ya se sabe: en el equilibrio – más conocido como término medio – está la virtud.

Enlaces:

Anécdotas sobre Newton

La intimidad del jefe del MI6 en Facebook

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Este fin de semana me he tropezado con un curioso artículo que desgranaba los pormenores de la llamada teoría M – ‘M’ de Membrana – que trata de dar una explicación a la constitución del Universo – los Universos hablando con propiedad – y el comportamiento de las leyes de la física.

Trataré de resumirla brevísimamente – si es que soy capaz de ponerla en pie – en pocas palabras: algunos físicos han llegado a la conclusión – no me pregunten cómo – de que el universo es en realidad una superestructura membranosa constituida por cuerdas de energía que vibran en once dimensiones. Esto – que ya de por sí es una posible causa para que nos estalle el cerebro tratando de asimilarlo – no es todo, la teoría asegura que existen múltiples universos paralelos – múltiples membranas – que coexistirían en la undécima dimensión. Pero no se vayan todavía, aún hay más: otra teoría nos cuenta que el big bang – la gran explosión engendradora de nuestro universo – sería consecuencia del choque de dos universos – membranas – paralelos.

¿Fascinante, verdad?

La idea de los universos paralelos – conocida y divulgada en multitud de ocasiones por el cine, la televisión y la literatura fantástica – me atrae por diversos motivos, quizá el principal sea la posibilidad de la existencia de otro yo paralelo con sus paralelas circunstancias. ¿Habrá conseguido alguno de mis múltiples yo ser un escritor de éxito en esa otra realidad paralela? ¿Se parecerá esa realidad a esta? ¿Seguirán vivo en ella Elvis Presley o Michael Jackson? O por el contrario ¿ni siquiera existirán las magníficas canciones El rock de la cárcel o Thriller?

Hace años leí una magnífica novela escrita por Sthephen King y Peter Straub titulada El talismán en la que su protagonista viajaba entre dos mundos con realidades complementarias aunque totalmente distintas.  ¿Estará esta historia cerca de ser cierta?

La ficción también ha generado su propia teoría y así en Regreso al futuro no sólo es posible viajar al pasado sino que los cambios introducidos por el viajero temporal tiene consecuencias para el futuro de manera que sea crea una realidad alternativa – un universo paralelo – , series como Fringe  establecen que cada una de nuestras decisiones genera una multitud de universos paralelos en los que en cada uno de ellos, nuestro yo vive una realidad distinta en función del camino elegido en un momento determinado. Por ejemplo, si tenemos la opción de cruzar la calle por la ruta A o por la ruta B, el hecho de elegir una de ellas crea una realidad distinta a la elección opuesta, la teoría dice que es posible la coexistencia paralela de esas dos realidades creadas a partir de elecciones personales diferentes.

Es decir, nos convertimos en dioses creadores-inventores-generadores de nuestra propia realidad.

La teoría M no ahonda en estos aspectos que podríamos denominar filosóficos sino que se limita – que no es poco – a postular la existencia de las múltiples realidades-universos membranosos.

Me atrae particularmente imaginarme una realidad vinculada mediante filamentos invisibles de energía – las cuerdas oncedimensionales – porque esto encajaría totalmente con algunas corrientes filosóficas que históricamente atribuían a la existencia una naturaleza única donde todas las cosas y seres vivos estarían interrelacionados entre sí. Si esto fuese cierto, el famoso efecto mariposa“el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo” – cobraría pleno sentido.

Lo bueno es que después de un rato dándole vueltas a todos estos temas – en las que se entremezclan teorías fantásticas, matemáticas complejas y filosofía – uno llega a la conclusión de que sus problemas son una minúscula gota en el vastísimo océano del universo – o universos – o membrana, o como queramos llamarle, lo cual – a mí al menos –  me ayuda a aplicar mi propia teoría de la relatividad: todo en esta vida es relativo, especialmente las que nos preocupan.

Artículo sobre la teoría M y el origen del universo.

Introducción a la teoría M.  

La teoría M

NOTA:
Querido lector
he cambiado la ubicación del Blog, por favor, accede directamente a

www.acortescaballero.com.

Gracias y disculpa las molestias.

Un saludo,

Andrés Cortés

Alesio Rastani es un joven atractivo de sonrisa pícara y cuando habla a la cámara lo hace con mirada franca y jovial. Habla sin tapujos y aunque parece que las palabras salen de su boca como un torrente, se nota que antes de pronunciarlas las tiene bien pensadas. Elegantemente vestido, bien peinado, luce corbata rosa, traje claro y responde a las preguntas de la presentadora como quien habla con un amigo apoyado en la barra de un bar, con un lenguaje directo, coloquial, soltando de vez en cuando exabruptos que mas que disturbar al oyente le abren aun más lo ojos a la realidad.

En realidad Alesio Rastani es un desalmado.

Rastani es un “broker“, es decir, una persona que se gana la vida jugando en la bolsa – en la de Londres en este caso – y al parecer le va muy bien.

Este personaje ha tirado de sonrisa socarrona para decir en directo en la BBC – la televisión pública del Reino Unido – , sin que se le caiga la cara de vergüenza, entre otras lindezas “la crisis me la suda” “duermo a diario con una erección pensando en la recesión” “llevo tres años soñando con esto”, etcétera, etcétera.

Inmediatamente se ha generado un intenso debate en las redes sociales, hay quién lo critica brutalmente y quien lo defiende vehementemente. Para estos últimos Rastani parece ser el único que se ha atrevido a decir las verdades del barquero, esto es a hablar claro, con sinceridad, sin paños calientes. Bueno, si yo me encuentro en el ascensor con una señora obesa y le digo “está usted como una foca, no suba conmigo, vayamos a caernos” también estoy siendo descarnadamente sincero… ¿eso me convierte en una persona honesta? Yo creo que no, que sólo soy un maleducado, no tengo respeto por los demás y lo que les pueda hacer sentir mis palabras “me la suda” utilizando los términos técnicos de Rastani.

Este joven no debería exhibir de manera tan flagrante su prepotencia y su soberbia, porque la alegría va por barrios y merece la pena ser un poco más humilde y menos – perdón – cabrón en esta vida, que bastante mierda – perdón – nos encontramos en ella como para que individuos como este se dediquen a restregárnosla, encima, por las narices.

La humildad es una virtud que no necesariamente está reñida con el éxito profesional y personal y como he repetido hasta la saciedad en estas páginas, el azar juega un papel demasiado grande como para comportarnos de manera petulante por lo que somos sin que, al menos, reconozcamos que hemos tenido algo de suerte.

No me cansaré de decirlo: hemos creado un sistema ficticio que sustenta una riqueza ficticia y que permite que personajes que en otra época habrían sido colgados en un patíbulo en la plaza del pueblo para escarmiento público, se regodeen de ser lo que son: un auténtico fraude que vive gracias a la desgracia ajena.

Lo preocupante es que su interesado alarmismo empuje una bola de nieve que arrastre a ese loco esquizofrénico llamado mercado que, para mi desdicha, tal y como asegura Rastani, es quien realmente gobierna el mundo.

RECTIFICACIÓN IMPORTANTE: Acaba de confirmarse que A. Rastani es un falso experto ávido de atención mediática. Ha conseguido engañar desde la BBC hasta la ministra Salgado, pasando por este pobre bloguero que entona el mea culpa. Ver noticia : El falso Broker

Referencias :

Un especulador irrita al público

video: Entrevista subtitulada en la BBC