Derecho al pataleo

Publicado: 11 abril, 2012 en opinión
Etiquetas:, , , ,

Los consumidores de televisión estamos históricamente mal acostumbrados a creernos gran parte de lo que vemos, al igual que es difícil cuestionar lo que leemos en un libro impreso. Parece que el papel, o la imagen del informativo, revisten de credibilidad a lo que recibimos como una noticia cierta. En ocasiones – cada vez  más frecuentes – las noticias se tergiversan, se arriman las sardinas a las ascuas interesadas o simplemente se manipulan las historias hasta deformar la realidad con el prisma conveniente.

Recuerdo – ahí va una pequeña historia de “abuelo cebolleta” – una vez, hace milenios, que pasé una noche entera haciendo cola para conseguir una entrada para un partido de fútbol – era joven y osado, no me juzguen, por favor – y en determinado momento, la cantidad de gente era muy grande, convirtiéndose la cola en un ente desorganizado y bullicioso. Pocas horas antes de que abrieran las taquillas, sin que sucediera nada – al menos yo no lo percibí – fuera de lo normal, la policía comenzó a cargar contra nosotros, convirtiendo con brutal efectividad, una turba descontrolada en una cola perfectamente alineada y compacta. Las ostias fueron tremendamente efectivas, desde luego, dolorosas pero efectivas. Al llegar a casa, molido, derrengado y sin entradas – más tarde por un azar del destino, las conseguí – vi la noticia en la televisión. La locutora, impertérrita, leyó: “La policía ha canalizado las colas”.

“las noticias se tergiversan, se arriman las sardinas a las ascuas interesadas o simplemente se manipulan las historias hasta deformar la realidad con el prisma conveniente”

Pues eso. Que demasiadas veces, acabamos dando por ciertas, informaciones falaces, mediatizadas, politizadas o interesadas. A veces interesa cargar contra la policía, otras veces no, a veces hay que conseguir que la opinión pública se manifieste a favor de una futura ley, otras veces en contra…

Ahora el Consejero de Interior de la Generalitat plantea la posibilidad de “restringir el derecho de reunión” para “luchar contra el vandalismo”.

Y a mí, que soy muy torpe y no me entero de la misa la media, me da por pensar que a lo mejor todo esto forma parte de un plan para restringir derechos de los ciudadanos, y a lo mejor las imágenes de cuatro cafres reventando contenedores en Barcelona, con la cara tapada, se engrandecían interesadamente. A lo mejor bastaba una llamada al director de una cadena de televisión, o al editor de las noticias, que tampoco hay que irse tan arriba, y decirle que priorice las imágenes de los salvajes – que han sido una minoría muy minoritaria en una inmensa mayoría  pacífica – .

Ahora toca cuestionar la libertad de reunirse con quien te salga de las narices.

¿qué viene después? ¿la libertad de expresión? ¿cerrarán blogs donde se dice lo que a uno se le antoje? ¿cerrarán cuentas de twitter?

No defiendo la violencia en ningún caso, y hay que castigar a quién la ejerce, pero lo que no es de recibo es que se aproveche esa misma violencia que se critica y se utilice de excusa para recortar  libertades.

Y, por ahora, por un laaaaaaaaaaaaaargo periodo de tiempo, me temo que lo único que nos queda es el derecho al pataleo.

Que no nos lo quiten, por favor.

Enlace: Puig propone restringir el derecho de reunión en la lucha contra el vandalismo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s