Hace tiempo comenté una foto en la que Barak Obana – actual adalid de la libertad y la democracia – saludaba afablemente a Muamar Gadaffi – actual ex-dictador demoníaco, símbolo de todos los males que asolan la Tierra – .

Estos días, de manera fortuita he tropezado con otra foto digna de mención. En ella dos personajes – ambos murieron plácidamente en sus camas – vestidos de blanco se saludan  amistosamente. El de la izquierda, embutido en uniforme plagado de botones dorados, luce un bigote bien arreglado y mira con cierto desafío al de la derecha. que, por su parte, muestra una sonrisa congelada que no sabemos si finalmente se tuerce en una mueca de desprecio – es todo lo que merece el de la izquierda – y viste un hábito blanquísimo.

El de la izquierda fue un genocida, un usurpador golpista y un asesino despiadado. Despachó a miles de demócratas lanzándolos en mitad del océano, o de una cadena montañosa, desde un avión. Desató un régimen brutal y sanguinario en el que la tortura era la antesala de la muerte… No me resisto a detallarles una de las mayores crueldades que se cuentan de sus esbirros… si lo prefieren dejen de leer.

A los desdichados que la sufrieron se les sentaba en una olla y se les ataba. La olla se calentaba… en su interior se colocaba una rata viva… ¿Divertido, verdad?

¿Sabría el de la derecha cuando estrechó la mano al de la izquierda todas estas barbaridades?

Si no lo sabía, como jefe de Estado que fue, era un irresponsable por no informarse de la catadura moral – su trabajo consistía en juzgar la catadura moral de los demás – de con quién se reunía; si lo sabía, era un hipócrita redomado.

¿De qué hablarían cuando se sentaran a tomar el té? ¿Del bonito día soleado? ¿De lo grandiosa que está tras la restauración la fachada de la Catedral de Santiago de Chile? ¿De lo bien que quedan ellos dos plantados frente al altar donde se venera la imagen de un hombre que – según el de la derecha predica – dio la vida asesinado por enfrentarse a gente como ellos?

No pretendo dar lecciones de ética ni mucho menos de moral católica – para eso está el sucesor del tipo de la derecha – pero a veces, basta tropezarse con una vieja fotografía para que se le remuevan a uno las tripas y le den ganas de gritar bien alto que al menos no nos tomen por idiotas.

Menos mal que siempre nos quedará Ibai y su vuelta al cole.

Recomiendo:

La foto

Ibai vuelve al cole

Anuncios
comentarios
  1. […] – el de la foto con Obama – o como inhabilitaban a Garzón – el que trató de juzgar al de la foto con el […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s